Sebastián Mena Carrasco

Seminarista:

“Para mí la Virgen María es mi mamá del Cielo, que siempre ha estado conmigo, acompañándome en todo momento de la vida. Me escucha, me consuela. Desde pequeño he sido devoto de la Virgen, yo la amo y no me avergüenzo de decirloHe podido percibir, además, los milagros que ha hecho. Jesús a los pies de la cruz, me regaló a su Madre. Es mi compañera de camino y es un tesoro inagotable de gracia. Ella me muestra el Pueblo Santo de Dios, me muestra a los hijos de su Hijo para que yo los pueda servir. Ésta es una gran fiesta de amor, donde se puede degustar aquí en la Tierra un pedazo del Cielo”.