José Véliz

en

Andero de la Virgen Peregrina de Andacollo:

“La Chinita de Andacollo me enseña a servir a los demás, sobre todos aquellos que están imposibilitados de acudir al Santuario. El más preciado tesoro que tenemos los Ancollinos, mucho más que la riqueza de nuestros cerros, es la Virgen María, la Buena Madre, esa que siempre nos está acompañando. Soy su hijo y como tal, me siento llamado a servir como ella, sin ninguna distinción”.