Cuasimodo: un pueblo que cabalga con Cristo

Más de alguna vez en la vida todos nos hemos preguntado quiénes somos, cuál es nuestra identidad, tradiciones y nuestra historia. Son preguntas que necesitan respuestas para poder situarnos y descubrir hacia dónde dirigir nuestros pasos.

Pues bien, si hay una fiesta propia del pueblo chileno esa es Cuasimodo. Una expresión de fe llena de colorido profundamente arraigada en la identidad de este país sudamericano y que se celebra el segundo domingo de Pascua de Resurrección.

Es una fe hecha vida, una fe hecha cultura, con una fiesta única en el mundo que une a más de 100 mil fieles que salen a las calles a lo largo de todo el país, especialmente en la zona central.

Es probable que muchos chilenos, en más de una ocasión, hayan visto a estos jinetes recorriendo ciudades y campos. Sin embargo, pocos sabe realmente de qué se trata todo esto.

¿Por qué se visten así? ¿Por qué se cubren la cabeza? ¿Por qué llevan banderas? ¿Qué tienen que ver los caballos en la ciudad?

Origen de la fiesta de Cuasimodo

El Concilio de Trento que se desarrolló entre los años 1545 y 1563 le dio un nuevo impulso a la expresión religiosa en gran parte del mundo y de manera especial en América Latina.

En este contexto nació la fiesta de Cuasimodo por la exigencia del mismo Concilio de comulgar por lo menos una vez al año y de ser posible en Pascua de Resurrección.

El nombre Cuasimodo se debe debe al introito, o de la antífona introductoria de la misa del domingo siguiente a la Pascua de Resurrección que dice: “Quasimodo genitti infantis”. Esa frase hace referencia a la primera carta del apóstol San Pedro: “Como niños recién nacidos, ya con uso de razón y sin falta, busquen ansiosamente la leche espiritual”.

Este domingo fue el escogido para llevar a Cristo Sacramentado a los enfermos que no pudieran salir de sus hogares.

El desplazamiento por los caminos rurales resultaba peligroso debido a la existencia de bandidos que asaltaban a los viajeros. Es por ello que los fieles decidieron acompañar al sacerdote en su tarea. Los Cuasimodistas corren, a caballo o en bicicleta, resguardando a Cristo Sacramentado.

Con el paso del tiempo la fiesta de Cuasimodo ha ido variando en sus formas y colores. En la década de los 50 paulatinamente fueron apareciendo mujeres cuasimodistas. Ellas le dieron un aire nuevo a la tradición, convirtiéndola en una gran fiesta familiar.