Alfonso Enríquez

Cochero desde 1960:

 “Yo acompaño a Cristo y lo he acompañado toda mi vida porque Él es quien es Dios quien está conmigo en mis tristezas y en mis alegrías. Se queda con uno en el corazón y en la imaginación. Tengo el corazón erguido, siempre hinchado por el amor que siento hacia nuestro Señor Jesucristo”.